martes, 9 de agosto de 2011


Me buscaste. Fuiste tú quién entre las cenizas buscó lo que quedaba de mí. ¿Recuerdas? Quizá ni lo recuerdes, cada día me doy más cuenta de cuantas personas se inducen nubes en la cabeza, alegando una vida demasiado turbia, o simples problemas. Defectos, eso de lo que tenemos todos, cosas que por supuesto se puede cambiar, pero que nadie quiere esforzarse tanto. Y eso. Me construyeron una torre, como la de aquella chica con el pelo largo, allí estaba yo, tranquila. Alguien tiraba piedras, día tras día, hasta que un día rompió la ventana y me hizo salir a pegar cuatro gritos. A que me importasen sus piedras, sus gritos, su presencia, él. Aun recuerdo cómo siempre me escondía detrás de los armarios, cuando subías la torre. Recuerdo todos los detalles, todas las barreras que rompías, señalabas aquel cielo nublado y decías que podía salir el sol, que podías apartar las nubes. Eras tan iluso, tan soñador... Un día te apagaste. No sé si vino la bruja y sopló en tus oídos. No sé si fue la fuerza de las nubes, no sé si ya no pudiste conmigo... Sólo sé que ahora, me toca volver a reparar la ventana y quedarme aquí. Quizá me quede cepillandome el pelo...O quizá me lo corto. Ya sabes, los tiempos modernos.

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