
Cuando escribimos en algun sitio cosas del día a día, vemos la evolución de ciertas reflexiones que si no escribiesemos, no nos daríamos cuenta. Hay días que piensas que la pared de delante es blanca, otros piensas que es más oscura, otros gris e incluso, por la noche, podrías llegar a decir que es negra. Hay obstáculos que dificultan el desarrollo de ciertas reflexiones y esto conlleva a errores. Luego está el hecho de que no hay que llevar esas reflexiones más allá de lo que se debe, digo que comentar en sí, éstas, no es malo, pero sí puede ser ofensivo en el momento en el que el objeto del que hablamos siente y lo que es más, si guarda una relación afectiva - de cualquier tipo - con el sujeto pensante. Pero, ésto existe, porque la lengua es un músculo muy vivo y los pensamientos, más aun, un simple impulso y una cadena de fallos puede desencadenarse. Tanto en reflexiones como en actos, tratandose del ser humano, es conocida su capacidad de caer en la misma piedra dos veces y ésto es por las prisas y el no fijarse, porque no somos tan rápidos de pensamiento recordándo - aun habiendo sido hace un día - esa piedra. Cosas que pasan. Pero cosas que, con tiempo, tienen solución.
Estos errores, conllevan a otro nivel de reflexión, dependiendo de la edad, experiencia y personalidad. Nos podemos dar cuenta de la causa de la caida, sólo quejarnos, pensar en una solución... Hay bastantes etapas en este proceso. Es la solución la parte más complicada de una reflexión, pues encontrar la solución exacta a un problema es imposible, y decidirse es difícil, hablando siempre de una mente que sepa llegar hasta una etapa avanzada de ese proceso hasta llegar a una solución, al menos adecuada. Lo que solemos llamar rayadas, vamos.
Pero, al fin y al cabo, hay cualidades humanas que nos ayudan con esa solución, éstas cualidades, a su vez, se hacen soluciones a nuestros problemas y vuelven a crear lazos afectivos que podrán crear nuevos errores por reflexiones indebidas o palabras usadas en momentos inoportunos.
Así es la vida.
Los Científicos dejaron de decir cosas nada más pensarlas, las llevaron acabo, se demostraban, las cosas hay que demostrarlas. En tema de las reflexiones, sería parecido, como dices tu en lo de las paredes, habria que demostrar de que color es sabiendo tú cual és. ¿Soluciones? Algunas reflexiones no hay porque buscarle las soluciones, sería difícil, es como si a un científico le pones a que te enseñe como se hace X cosa y con ello tenga que hacer ecuaciones y demás matemáticas, sí, se puede resolver, pero no es fácil. Por eso a veces uno no busca la solución siempre, excepto los especializados, como los científicos, pero hablo de una persona normal.
ResponderEliminarPero.. no sé si sería factible el ejemplo de un científico y una ciéncia relativamente exacta, porque los humanos, y es a esto a lo que me refiero, no somos exactos. Las reflexiones, tampoco son parecidas a las matemáticas, las reflexiones suelen caer en error, porque es la persona quién las controla y estan afectadas por muchos factores, sentimientos, razón, exterior, interior... Las personas y consigo las reflexiones son algo mucho más complicado, más que las matemáticas. Nunca llegarás a ser catedrático en relaciones humanas, o experto en reflexiones cuanticas, eso son cosas que día a día forjas y que sólo otras personas o tú mismo van/vas a poder ver. Y con esto quiero decir que un científico sí llegará a una solución, tras mucho esfuerzo, que se acerce al éxito en uno de sus problemas, puesto que dispone de muchos recursos, en cambio... Una persona tiene muchos problemas y se ve falta de recursos, normalmente, esto lleva a unas reflexiones que no se acercan mucho a la solución y sólo con las cualidades que acompañan estos recursos se puede llegar a algo parecido a una solución cercana. Son.. cosas diferentes, creo.
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