domingo, 27 de junio de 2010

A veces te hacen falta recuerdos más claros que lo que tienes en la cabeza para pensar con claridad lo que quieres hacer. Con esto quiero decir que hay situaciones muy parecidas entre pasado y futuro, y claro, cuando buscamos el siguiente paso a esta situación, necesitamos mirar atrás para sentirnos más seguros de lo que hacemos, de que está bien o de hacerlo mejor. En cosas como el amor, en las relaciones, podemos ver el cambio entre una pasada y una futura, pues cualquier relación - sea amistad, amor o familiar - nos da unas experiencias únicas y que nos aportan mucho en cuanto a nuestra forma de ser. Incluso cuando leemos sobre otras relaciones, aprendemos cosas que sí deberíamos hacer o cosas que no. Entonces, al leer un libro por ejemplo, aparece un chico completamente enamorado de una chica. A ella no nos la plantean desde el principio, sólo nos dan datos en conversaciones que mantienen entre los dos y vemos que es una persona bastante egoísta y utiliza una excusa, como que tiene miedo a las relaciones porque lo ha pasado muy mal para que él aguante y haga todo lo que ella quiere. Con el tiempo, a él se le caerá la venda y acabará descubriendo lo fría, calculadora y egoísta que ella es. Entedemos por tanto la moraleja de él y ella, así que intentamos que no nos pase pues hemos aprendido qué pasaría. Pero incluso una vez aprendida, sin haber caído en la piedra y sabiendo que la piedra está ahí, nosotros caemos. Caemos en cualquier de las dos conductas, nos volvemos vulnerables a un alguien que sólo nos utiliza y nos ponemos una venda que no nos deja ver la pura realidad, o quizá vemos a alguien vulnerable, y después de haber pasado por otra conducta en la que nos han hecho daño, decidimos utilizar a ese alguien para que haga todo lo deseado o quizá sólo queremos saber cómo se sentía el sujeto que nos utilizó en otra situación con conductas intercambiadas, quién sabe. La cosa es que por más que veas, leas, te cuenten, escuches, hables sobre relaciones humanas, nunca podrás aprender lo suficiente y aunque lo hayas aprendido, es muy posible que caigas en una piedra de las que has estudidado, supongo que el secreto está en la masa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario