Adicciones. Hay miles. Al deporte, a comer, a no comer, a los videojuegos, al futbol, a la música, a las drogas, al sexo, a limpiar, a ti. Es tan díficil no ser adicto a algo... Supongo que será porque las adicciones, al hacernos obsesionarnos de esa forma que no podemos pensar en nada más, que no podemos dejar de ser adictos a no ser que tengamos una fuerza increible, supongo que nos ayuda a sobrellevar la dureza de la realidad. Yo he sido adicta a tres cosas sobretodo. La primera adicción aun no me la he quitado de encima y siendo realista y sincera, creo que nunca lo haré. Es mi refugio, mi placer eficaz, mi evadirme segundos o quizá ni eso. A veces es ese algo que me hace daño y del cual soy consciente. Es mi premio y penitencia, mi mejor amiga y peor enemiga. La comida. Pocas personas son conscientes de que son adictos a algo, pero yo lo veo, lo siento. No soy capaz de quitarme esto o aquello, lo necesito, no en realidad pero es lo que mi mente me dice. La segunda adicción me la quité hace un tiempo. Iba ligada a otra adicción, otra mucho peor de la que hablaremos más adelante. Cuando dos adicciones se unen es mucho más difícil quitárselas, siempre acabas cortando de raíz con una, difícilmente podrás de las dos a la vez. Esta segunda me ocupaba mucho tiempo. Esta adicción era increiblemente cegadora y me aportaba muchas cosas, la primera dolor, indirectamente, pues sabía que era una adicción perjudicial, aunque para qué engañarnos, todas son perjudiciales. Pero no podía salir de ella, era perfectamente completa, me daba seguridad, alegrías, energía, tristeza. Vamos, una segunda vida, pero que tenía una caducidad más cercana a la de la vida. Era el ordenador, diré el ordenador en general, porque cuando no era un juego de rol, era un foro y cuando no, un juego de una red social, así pues, lo dejaré en ordenador, generalizando. La última, y más difícil de dejar ha sido siempre el apego a las personas. Es prácticamente imposible de quitar. No sólo es el apego, incluyo la confianza o más bien inocencia. Incluyo todos los factores que, sólo a base de golpes, puedes quitarte de encima. De todas las adicciones posibles, es la que tiene más infinidad de posibilidades de recaida. Confiar en alguien, a veces, es demasiado fácil, y cogerle apego aun peor.
Miles de cosas se cruzan en el camino de las personas para que éstas cada vez sean más adictas entre si, o una de ellas se separe, es entonces cuando el adiccto tiene una dificultad enorme para hacer el proceso de "desapegamiento".
Sea como fuere, cualquier adicción es perjudicial, porque sólo tienes ojos para esa cosa, con la de maravillas que hay alrededor..
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